El autor de esta portada, es el joven pintor tesorillero David Solis Illana, amigo y vecino del administrador de este blog, Francisco Quirós "Pacurro".

Vamos a descifrar, lo que ha querido transmitir David, con su obra. Comenzando por la parte inferior izquierda. Las dos líneas que transcurren paralelas, representan a los ríos Genal y Hozgarganta, los cuales confluyen en una tercera línea, que encarna al Guadiaro, del cual son afluentes. Son los tres ríos, que discurren por nuestro pueblo. Origen de una fértil huerta, donde prevalece la calidad de sus cítricos.

El circulo final, es el sol el cual alumbra los cuatro puntos cardinales, que son esas cuatro curvas adosadas al contorno del citado círculo.

Nuestro artista, considera que agua y música, van estrechamente unidos, por eso, los tres ríos y el sol, configuran la forma de un diapasón, (instrumento musical),

Las letras de la parte superior, son las gentes de Tesorillo. El árbol de donde sale la p de pacurro, es un naranjo, que representa a la familia, con sus dos ramas, los hijos que tiene el administrador, de esta página.

Las hojas tienen forma de gotas de agua, porque como decíamos antes, el agua, es la principal fuente de riqueza de San Martin del Tesorillo

miércoles, 9 de agosto de 2017

No es mas feliz quien mas tiene. Sino quien menos necesita

Esta es la triste vida de William James Sidis, el hombre más inteligente de la Historia



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William James Sidis fue un niño prodigio estadounidense de origen ucraniano que desde bebé mostró unas increíbles habilidades intelectuales, sobre todo en las matemáticas y el dominio de las lenguas. Se le considera la persona más inteligente de la Historia por su alto cociente intelectual, que superaba los 200 puntos. 


Sidis era hijo de inmigrantes rusos judíos y nació en Nueva York en 1898. Su padre, Boris Sidis, era médico psiquiatra y filósofo y estaba especializado en psicología anormal. Su madre, Sarah Sidis, era una médica. 
Como se puede ver, la inteligencia era un factor en parte heredado de sus padres. Boris Sidis era políglota y de él heredó su hijo sus habilidades a la hora de aprender lenguas. Además, ambos deseaban que su hijo fuese un genio y le aplicaron sus conocimientos de forma que el niño llegó a verse demasiado presionado.
A la edad de seis meses, William James ya sabia hablar y a los ocho meses ya comía solo. Con un año y medio, el niño era capaz de leer el New York Times, y a los ocho años ya conocía ocho idiomas: el inglés, el latín, el griego, el ruso, el francés, el alemán, el turco, el hebreo y el armenio; y llevaba ya cuatro libros escritos sobre anatomía y astronomía. Un año antes, a los siete, creó un idioma propio con trazos del alemán, el latín, el griego y algunas lenguas romances. Le llamó vendergood
En solo tres días, William James aprobó tercero de primaria y antes de cumplir nueve años fue admitido por el Instituto de Tecnología de Massachusetts. A los 11 entró en Harvard y ya por entonces era todo un experto en matemáticas aplicadas. Con 16 años se graduó en Medicina. 
Para cuando falleció, el l7 de julio de 1944, Sidis era capaz de hablar cuarenta idiomas a la perfección y había terminado siete carreras universitarias. Nunca tuvo pareja ni una vida familiar común, no tuvo interés en tener contacto con otras personas y era una persona bastante reservada. 
El único tema relacionado con el contacto social por el que se interesó William James fue el socialismo. Llegó a ser arrestado por participar en una marcha comunista llevada a cabo en Boston en defensa del Día del Trabajador, en 1914. En ella hubo disturbios y el genio fue condenado a 18 meses de prisión. Durante el propio juicio, Sidis afirmó ser ateo y comunista.
Los padres, al ver que su hijo se desviaba de los intereses propiamente intelectuales -después del arresto- y para que siguiese su camino como un genio, decidieron ingresarle en una institución en la que fue tratado por un psicoanalista ruso. Éste, al conocer las capacidades del chico, quiso hacer de él la persona más inteligente de la historia, y la idea fue, por supuesto, apoyada por los padres. Bajo la supervisión de los tres -padre, madre y psicoanalista- William James Sidis fue obligado a seguir un duro programa que ayudó a desarrollar su inteligencia y le transformó en una verdadera máquina humana.
Se estima que el cociente intelectual de este genio rondaba los 255-300 puntos, o al menos esto fue lo que declaró Helena Sidis, su hermana, después de su muerte. 
Sobre la figura de William James Sidis se escribieron varios artículos, pero lo cierto es que él estaba cansado de ser el centro de atención y en cuanto pudohuyó de los psicólogos y de sus desconsiderados padres. Para él, toda su educación y los métodos llevados a cabo para desarrollar su increíble inteligencia habían sido una tortura psicológica. No quiso que ningún científico se volviese a fijar en él y por ello terminó su vida llevando a cabo trabajos muy por debajo de su capacidad y cambiando de residencia con cierta regularidad.   
En 1944, como se mencionaba anteriormente, falleció por un derrame cerebral, al igual que su padre. Con su muerte, se acabó su brillantez, aunque no se puede decir lo mismo de su felicidad. Nunca llegó a ser feliz plenamente.